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sábado, 15 de enero de 2011

no obstante todas las críticas al gasolinazo aparece ésta de Demetrio Reynolds "Apu Mallku hora cero" que se refiere a las horas dramáticas del 2010


Para quien estaba acostumbrado a ganar, a ser ungido como triunfador en todas partes, debió ser amarga la derrota. Después de firmar una decisión presidencial, no es fácil borrarla con el codo; muy pocos --acaso nadie-- lo haría. Morales disimuló su fracaso; fingió no sentirlo. Pero estaba reflejado en su rostro y en el acento de su voz. Era el 31 de diciembre, casi al filo de registrarse una nueva cifra en el calendario.

No debió ser su arma lo que siempre estuvo en su lengua para satanizarlo. Y, sin embargo, tomó en sus manos esa bandera: Los carburantes como en el mercado internacional. Con esa ley neoliberal se propuso liquidar el contrabando. Metidas las de andar, se contuvo al borde del abismo. Un paso más y habría rodado por la pendiente, llevándose todo el aparato del fantástico Estado Plurinacional.

El momento especial de Año Nuevo le facilitó un margen de maniobra. Retrocedió cuando sus ojos vieron que la avalancha social se le venía encima. Tal vez recordó que ese mismo turbión desbocado utilizó él, en el pasado, para derrumbar a dos presidentes constitucionales; pasó por encima de toda ley y de toda norma para encaramarse en el poder en el tiempo que quería.

“No es gasolinazo; es sólo nivelación”. ¡Inútil! Ni eufemismos ni explicaciones sirven cuando se afecta el bolsillo de la gente. Es extraño que los masistas no lo supieran; ¡si está en la historia! Al parecer, ningún asesor – de los muchos que pululan a la sombra del Palacio Quemado-- tuvo el coraje ni la perspicacia de advertirle al jefazo que por ahí se va directo al infierno.

La adhesión fanática de la masa se esfumó. En instantes el Apu Mallku se convirtió en “traidor”. La disyuntiva dramática “O abrogas el decreto o te vas” se escuchó vociferar en las calles. A muchos les paralizó la incredulidad. ¡Cómo es posible que el “hermano Evo” nos condene al hambre y la miseria de un plumazo! Bien podían hacer suyo este pensamiento de Nietzsche: “Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti”.

Pero para el oficialismo la realidad tiene otra cara. Con palo de ciego identificó a los culpables: Los “sin miedo”, los miristas exhumados, el jefe del UN, la juventud cruceñista, algunos traidores masistas, los dirigentes sindicales convertidos en instrumentos de la derecha, movilizados y financiados por la oposición (García Linera). Es decir, si estos no actuaban, no se producía la convulsión. El fatídico 748 no se hubiera abrogado ni Evo hubiera tenido la oportunidad de testimoniar que gobernaba obedeciendo al pueblo.

Con la abrogación debía terminar la pesadilla. “Vuelve todo a como era antes”, dijo Morales. Y no fue así, desgraciadamente. Al negro nubarrón de la tormenta lo han dejado pendiente sobre nuestras cabezas. “Es necesario, es urgente; pero todavía no es oportuno”. Aparte de la amenaza latente, las secuelas del 748 están haciendo estragos en la economía popular. Hay desabastecimiento y especulación en los mercados. Las filas interminables en Emapa hacen recordar la crisis de otro tiempo.

Vox populi: “Dejad de hacer apología del fracaso; no volquéis el “proceso del cambio” contra el pueblo. ¡Ahora!

El autor es columnista independiente

martes, 11 de enero de 2011

apareció con horas de demora la crónica de Emilio Martíez recordando a Christian con un gran afiche colgado en la plaza de Santa Cruz Mártir Demócrata

El día de mañana se cumplen 4 años del primer intento de golpe departamental perpetrado por el gobierno de Evo Morales. El 11 de enero de 2007, milicias sindicales del Movimiento Al Socialismo movilizadas mayormente desde El Chapare invadieron la ciudad de Cochabamba y cercaron la Prefectura, con intenciones de tomarla y deponer al entonces titular de la misma, Manfred Reyes Villa. La movilización se desarrolló con violencia, al punto que las tropas de choque del partido de gobierno llegaron a quemar la puerta principal del edificio. Junto a la presencia masiva de cocaleros en las calles que amedrentaban a la población cochabambina, se dio el corte del suministro de agua, también provocado por las milicias pro-gubernamentales. Al mismo tiempo, un grupo de dirigentes del MAS posesionaron a un prefecto de facto. Todo esto detonó la salida a las calles de miles de cochabambinos, que marcharon hacia el centro de la ciudad. El encuentro entre ambas masas derivó en un sangriento enfrentamiento, que dejó un saldo de 450 heridos y en el que murieron Juan Ticacolque, Juan Colque y Cristian Urresti. Los dos primeros en medio de la refriega, por una herida de bala y a golpes, respectivamente, mientras que el tercero fue macheteado y estrangulado en otro sitio, cuando intentaba defender a su padre herido. El 11 de enero fue un claro caso de violencia política instigada desde el poder, ya que el gobierno desvió víveres del Servicio Civil para abastecer a las milicias sindicales, acción en la que estarían implicados los senadores masistas Leonilda Zurita y Omar Fernández, además del ex ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana. Adicionalmente, la movilización de enero de 2007 fue un ensayo para la que se realizaría en Pando en septiembre de 2008, con funestas consecuencias. A 4 años de Enero Negro, la impunidad se ha instalado. El caso de Cristian Urresti fue archivado por la Fiscalía, a pesar de que sus padres llegaron a elaborar un identikit de los asesinos, y un video donde supuestamente se veía el crimen desapareció de manera misteriosa. El caso de Luciano Colque también quedó en nada, mientras que en el de Ticacolque existió una condena pero el sentenciado sigue libre. Al mismo tiempo, el pedido planteado por el Fiscal General al Poder Legislativo para abrir un juicio de responsabilidades contra varias autoridades de gobierno por Enero Negro, no ha sido atendido. Esta es, junto a las muertes de La Calancha, Huanuni y Porvenir, una de las heridas más graves abiertas por la violencia generada a raíz de la acción u omisión estatal. Una asignatura pendiente para la justicia -humana e histórica- que sólo podrá ser saldada tras la caída de un régimen que intentó concentrar todos los poderes en una sola mano y que en el proceso se manchó de sangre, irremediablemente.

notishots@gmail.com

sábado, 8 de enero de 2011

creó toda una infraestructura impresionante en Puerto Aguirre desde donde embarca via fluvial la carga boliviana destinada a los mercados del Pacífico


para tener una idea del ambiente en que se movía Joaquín Aguirre escritor, diplomático, empresario emprendedor que construyó Puerto Aguirre, hará falta visitar los muchos web que hablan de su labor al "crear" una salida al mar para Bolivia por la vía fluvial vinculando la Patria con Paraguay y Argentina y luego el Océano Atlántico para bordear el continente por Magallanes y llevar los productos bolivianos por el Pacífico hasta los mercados de Chile, Perú, Colombia y hasta Venezuela. resulta apasionante. aquí lo encontramos en los mapas primero de Bolivia y luego de América del Sur. (visitar: www.chiquitania.com en inglés, sueco y espanol)

viernes, 7 de enero de 2011

no está resuelto el problema. el post-gasolinazo tiene una cola larga y movediza. tumbaron gobiernos aunque "el tiro les está saliendo por atrás".D.P.

Si el denominado "gasolinazo" del "Vice" sorprendió al filo del cierre de año, más aún lo hizo la marcha atrás anunciada a los pocos días por el presidente Evo Morales. La reacción contraria al decreto 748 no dejaba margen al Gobierno, corría serio riesgo, ¿se caía? Increíble, a tan sólo cinco años del anunciado período sin fin “hemos venido para quedarnos”, en casi todo el país, en la que participaron lógicamente los oposito res, sorprendentemente sumó a grupos oficialistas y gran parte de ciudadanos preocupados solamente por el día a día. Aumentar hasta el 82% el precio de los carburantes no dejaba a nadie indiferente. Y muchos se hicieron oír de manera violenta, sobre todo en La Paz y El Alto.
El recule no ha resuelto el fondo del problema. No se puede continuar con el precio subvencionado de los carburantes, ni pagando a las petroleras $us 27 por barril cuando a nivel internacional está alrededor de 90 y con tendencia a la subida. Imposible exigirles, en sano juicio, que inviertan y reviertan la constante desde hace casi tres años de menores volúmenes en la explotación. Menos todavía pretender inversiones nuevas en la exploración sin ningún incentivo, aparte de los descubrimientos extraordinarios en reservas de gas e hidrocarburos en el continente y aguas marinas americanas. La medida era quizás la primera demostración de sentido común en este equipo de Gobierno.
Pero la soberbia le rompió el saco. Se quisieron apuntar un tanto y les salió el tiro por la culata. Emborracharon la perdiz durante cinco años con precios falsos; habían frenado antes por varios años, desde una oposición sin misericordia, reajustes a los precios; tumbaron gobiernos constitucionales usando como pretexto la defensa de la propiedad de los recursos naturales y la economía popular. Al final, no hay inventor que no se jorobe con su propio invento, les alcanzó la lógica económica y tuvieron que ser los autores del combatido "gasolinazo". Todo el país, incluyendo sectores oficialistas, dijeron ¡No! Y donde más se hicieron oír, porque lo hicieron de forma violenta, en ellos lo más habitual, fue en La Paz y El Alto.
Es que la revolución supone transformar las condiciones del entorno social, político y económico del país, y eso todavía no se ha dado. Miles de palabras traducidas en mandatos constitucionales, leyes, decretos y resoluciones, al gusto de los cultores del indigenismo aimarista, quizás del socialismo siglo XXI, o del Estado Comunitarista Plurinacional, pero el desempleo no se ha reducido, el 73% de la economía es informal lo que traducido quiere decir “cada uno se salva (sobrevive) como puede”. La reducción del 10% de la miseria refleja la política asistencialista de los bonos, pero sus montos no significan escapar de la pobreza ni de la angustia del día a día, sino mayor dependencia de los que manejan los recursos del Estado. La pérdida del mercado de EEUU (ATPDEA) por la descertificación no ha sido compensada satisfactoriamente con la oferta de importación venezolana y de los 60-80 mil empleos perdidos nadie ha rendido cuentas. Eso golpea a El Alto.
Si la revolución no tiene moral está sentenciada. La política de nuevos precios a los carburantes castiga a los contrabandistas, pero al mismo tiempo quita una de las principales fuentes de ingreso a los campesinos e indígenas del Altiplano. El COA ha reportado comunidades íntegras dedicadas a la venta de gas licuado a poblaciones del Perú. Lo mismo ocurre en la frontera con Brasil. El Presidente ha hecho mención al contrabando de combustibles hasta en botellas de Coca Cola, y con eso “aseguran el día”. ¿Cómo no van a rechazar el gasolinazo, si hasta ahora el Gobierno del MAS no ha generado una economía alternativa económica a esos pueblos? Hasta los programas de “desarrollo alternativo” han sido clausurados para justificar el “antiimperialismo”. La gente no se alimenta de ideología y el estómago aguanta, pero tiene su límite. El mundo de la ilegalidad es “razonable”, porque después de ése no queda más que la opción del narcotráfico.
Y no hay revolución con corrupción. Lo demostró la URSS y todos los países comunistas satélites, cuando se documentaron las “dacha” (lugares de veraneo a nivel de la Mil y una noches) con la que se castigaban los oligarcas del partido mientras el resto se moría de hambre, igual dentro que fuera del Gulag. Hoy lo está viviendo Cuba, donde para transformar la economía socialista a una economía con mayor participación privada ya inventó la “Comisión de expertos” que decidirá en cada empresa estatal la lista de los que mantienen el empleo y la de quienes deben encomendarse a Dios, a partir de ahora, con una indemnización de 14 euros por cada 10 años de trabajo. La corrupción el pueblo la huele y reconoce de inmediato a quién golpearía más una subida drástica brusca y sin el debido consenso, al precio de los carburantes.
Se rebelan los pueblos oprimidos, aquellos a los que se mezquinan libertades, principalmente los faltos de información. Olvidar esto es caer en lo que Montaigne llamó “ignorancia abecedaria”, la que pasa por encima del conocimiento y la experiencia, en general practicada por los que renuncian del concurso de otros, a los que se empeñan en saberlo todo y sin calibrar el daño que hacen. “Con la vara que midiereis, seréis medidos”, del adagio popular. Buena oportunidad para abrir un período de diálogo con todos los sectores, escuchando “a los convencidos y a los opositores”: sinceramiento sobre las posibilidades de las finanzas del Estado, la realidad económica del sector después de la “nacionalización”, y las condiciones externas de la inversión.
Con seguridad aparecerán soluciones al difícil trance que vive toda la Nación. Y se garantizará pervivencia a las medidas a tomar, contando con el respaldo de una política de Estado.

jueves, 6 de enero de 2011

pésimo ejemplo de independencia de criterio y de falta de claridad en las ideas para juzgar "el gasolinazo" increíble! Cotejo de ideas. OPINION-otro

En cualquier país del mundo, después de un error tan grande como el cometido por el Gobierno nacional, la semana anterior, la oposición se agrandaría quizá hasta convertirse en una estructura paralela de poder. Aquí en Bolivia, donde suceden acciones poco tradicionales, el oficialismo mantiene la mayor parte de su estructura social. Los grupos más definidos y activos siguen leales al régimen y en dimensión más concreta a su líder, el Presidente del Estado Plurinacional.
Esta reacción colectiva merece un análisis cuidadoso. La interrogante abarca por lo menos tres alternativas. En primer lugar, el prestigio y la capacidad de persuasión de Evo Morales; en segundo lugar, la situación económica con una extensión social evidente, la cantidad de dinero que actualmente hay en el país está distribuida en amplios sectores de la población y en tercer lugar, la debilidad integral de la oposición: falta de programa alternativo, falta de líder y falta de una organización valiente y activa.
Evo Morales, a pesar de todo lo que ha sucedido, sigue siendo uno de los políticos con mayor respaldo popular, este valor cuantitativo se agranda por la debilidad de los contendientes. En otras palabras, la dimensión social del Presidente, paradójicamente, está agrandada por el comportamiento de la oposición. Ante el fracaso de la elevación de los precios de los carburantes, no hay un análisis completo y menos una estrategia sustitutiva, proveniente de los núcleos opositores. Es también evidente que el Primer Mandatario es incansable en su trabajo proselitista.
Por causas que ya hemos explicado en nuestros anteriores trabajos, nunca como ahora hubo tanto dinero. Es cierto que las reservas del Banco Central son mayores a los nueve mil millones de dólares; la banca privada dispone de una suma más o menos igual y lo que circula en la dinámica incesante del mercado, debe ser también de la misma magnitud. Ese dinero, a pesar de la estratificación de la sociedad boliviana, está distribuido entre los diferentes sectores de la población. La movilidad mercantil que se ve no sólo en el centro de la ciudad, sino también en barrios marginales y provincias, es un fenómeno nuevo en Bolivia.
Esa capacidad de compra, obviamente, determina un comportamiento político, sino afín al régimen, por lo menos indiferente. Mientras las personas pueden satisfacer algunas de sus necesidades, las remociones políticas parecen innecesarias.
Respecto de otras corrientes políticas o grupos con posibilidad de tomar el poder, las características de los años anteriores no han cambiado. Seguramente, será necesario un análisis que abarque las funciones de las universidades y también de las clases sociales, para descubrir las razones por las que no aparecen líderes con formación ideológica sólida y con vocación evidente de poder. Los que, actualmente, intentan cubrir ese vacío adolecen de ciertas insuficiencias que, en algunos casos, los hacen extraños a las aspiraciones de las amplias capas humanas que, a partir de la exclusión de que eran víctimas, ahora están movilizadas en la economía, en las universidades, en las actividades profesionales y también artísticas. Bolivia no es igual que hace veinte años.
Sin embargo, la falta de partidos políticos de oposición, de ningún modo quiere decir que la población, en su totalidad, esté de acuerdo con el oficialismo. La derrota de la elevación de precios de los carburantes es un acontecimiento contundente, ahora la gente discrimina y apoya lo que vale la pena apoyar y rechaza con firmeza lo que está en contra de sus ideas e intereses. Sin duda, éste es uno de los avances estructurales más importantes, obreros, campesinos, clase media y otros saben quiénes son leales con ellos y quiénes poco claros y consecuentes. En lo porvenir, el pueblo votará con mayor conocimiento de planes y programas. No será tan fácil engañarlo. (En su momento analizaremos este contexto extraño)

lunes, 3 de enero de 2011

los amigos de antes ahora enfrentados. véase la carta abierta de Olivera a García Linera y a Evo llena de reproches por la traición a su lucha


Carta pública a Evo Morales y Álvaro García, contra el Gasolinazo y por el autogobierno de nuestro pueblo

Primero está la gente, no los números, ni las cifras

Por Oscar Olivera Foronda, Marcelo Rojas, Abraham Grandydier, Aniceto Hinojosa Vasquez, Carlos Oropeza
Bolivia

30 de diciembre 2010

Cochabamba, (La Llajta) diciembre 30 del 2010

Sres.
Evo Morales Ayma y
Alvaro García Linera
La Paz.-

Nos dirigimos a ustedes, con esta carta pública aunque probablemente no va a ser leída porque no saben de ella o porque no les interesa. Sin embargo, aunque la ignoren, aunque no exista, queremos decirles cómo muchos y muchas en este pueblo nos sentimos hoy. Les decimos señores, porque hace años que dejaron de ser nuestros hermanos y compañeros, porque se alejaron del pueblo, no saben lo que pasa aquí abajo. Sus defectos—y no así sus virtudes—las cuales conocemos, se han multiplicado por 10 de manera preocupante, indignante y triste.

Todavía recordamos cuando marchamos, junto a ti Evo, por nuestro pueblo, cuando hacíamos campaña para que tu Álvaro salieras de la cárcel; cuando el vetusto edificio fabril, en Cochabamba, se convirtió en nuestro cuartel general para conspirar contra los malos gobiernos, a los que hoy se parece mucho el de ustedes:MAL GOBIERNO.

Se olvidaron pronto que los enviamos al gobierno no para que lo administren, sino para que lo transformen y cambien la vida de la gente. Hoy los vemos transformados a todos ustedes y la vida del pueblo ha cambiado, pero de mala manera, de mal en peor.

Desde aquel 22 de diciembre del 2005 hasta hoy, cuando lloraste, Evo, Álvaro, sólo se han ocupado de hacer política, tradicional, prebendal, subordinando y cooptando a los dirigentes sociales y sindicales, militares y policías, con dinero, con puestos, descalificando y estigmatizando todo lo que sea crítico, todo lo que decíamos para poder corregir. Algunos nos dimos el lujo de rechazar tus ofertas y nos convertiste en tus enemigos o simplemente dejamos de existir. Les pedimos:hagan economía, preocúpense de la gente no tanto de sus enemigos políticos, creen empleos, industria, trabajo, construyan solidaridad, hermandad, generosidad.

¿Dónde está tu “mandar obedeciendo” que es propiedad de los zapatistas? ¿El pueblo te mandó a pactar con la derecha en la Asamblea Constituyente? ¿El pueblo te mandó a componer tu gabinete ministerial con neoliberales, oportunistas, incapaces y asesores de la organismos de cooperación internacional a los cuales jamás los vimos en las luchas del pueblo, en las calles, los caminos, las comunidades, en las huelgas de hambre, en las fábricas? ¿Dónde estaba la mayoría de los miembros de tu gabinete el 2000, el 2001, 2002, 2003, 2005? ¿El pueblo te mandó a invitar a tus alcaldes, tus gobernadores, “misses” y técnicos neoliberales? ¿Quiénes deciden en este gobierno? ¿el pueblo? ¿O los llunk’us (Palabra en quechua para lacayo o adulador) que te rodean por no perder los privilegios que les da el poder?

¿Quiénes siguen controlando la economía de nuestro país? ¿los indígenas y “movimientos sociales”? ¿o las transnacionales petroleras, mineras y los grandes banqueros, quienes hoy han ganado mas plata que en cualquier otro gobierno anterior al de ustedes y a los cuales tu cariñosamente llamas “socios”? Ellos son socios de las condiciones de angustia y ”mal vivir” a los que nos han sumido en estos casi 5 años. ¿Dónde están los miles de millones de dólares de reservas fiscales que constantemente dices que existe?

¿Qué de las nacionalizaciones que han sido un engaño a la población, indemnizando a las transnacionales saqueadoras con dinero del pueblo? Estas empresas están siendo administradas por la vieja burocracia rosquera, neoliberal y corrupta.

¿Dónde está la industrialización del gas del país? ¿la nueva base económica basada en el respeto a la Madre Tierra y el equilibrio y relación armónica con la Pachamama que tanto pregonas? ¿Acaso no estás entregando miles de hectáreas a las transnacionales petroleras y mineras para que sigan explotando a la Madre Tierra? ¿Has tocado con la NCPE (Nueva Constitución Política del Estado) a los latifundistas del Oriente?

El modelo económico sigue siendo extractivista, neoliberal, capitalista, todo lo contrario a tu discurso.

¿Fue el pueblo quien les mandó a comprar un avión privado en 40 millones cuando millones de “su gente” no tiene vivienda ni servicios básicos? ¿El pueblo los mandó a tolerar el narcotráfico que como nunca está en su auge y que a corto o largo plazo convertirá a nuestro pueblo, en una Ciudad Juárez o una Medellin? Quizás la misma hoja de coca que te impulsó para que seas presidente, sea la misma hoja que te quite ese privilegio.

¿Ustedes conocen lo que es hacer cola para inscribir a los hijos e hijas en la escuela, durmiendo noches antes o recibir pésima atención médica en los hospitales públicos? El pueblo no tiene seguro privado y privilegiado.

¿Ustedes saben lo que es subirse a un micro o a un taxi y escuchar el sentimiento de nuestro pueblo? ¿Alguna vez han ido a los mercados de abasto a regatear los precios de la canasta familiar que cada vez mas esta más lejos de ser llenada para calmar el hambre de nuestras familias?

¿El pueblo les ha mandado tener tantos privilegios, tantos guardaespaldas, asistentes, jefes y jefas de Gabinete, secretarias, tanto que se hace imposible hablar de manera directa con ustedes? ¿Quién les paga esto a ustedes? ¿Quién les paga su comida, su transporte, su seguro de salud, su seguridad, sus aviones, sus gastos? Nosotros: el pueblo del cual un día ustedes formaron parte.

¿El pueblo les mandó a imponer un “gasolinazo” (Alza en precio de 82 por ciento de la gasolina) tan brutal, irracional, soberbio, neoliberal, que va a empobrecer más a la gente que apenas sobrevive, si es que tiene la suerte de tener un puesto en el comercio o un empleo?

Ustedes siempre dijeron que el neoliberalismo ha fracasado. ¿Es acaso el gasolinazo una medida de corte revolucionario, popular? ¿No será que ha fracasado su modelo económico?

¿Por qué tienen que recurrir—como todos los gobiernos anteriores hasta ustedes lo han hecho—a descargar sus fracasos sobre las espaldas de la población, fundamentalmente sobre los asalariados y cuyo ingreso promedio es 50 veces menor al de ustedes y sus necesidades 100 veces mas que las suyas?

Que pena que ustedes que siempre decían que el poder está en el pueblo, que este es un gobierno indígena-popular, que pena que todo eso sea una mentira, una impostura ¡LLULLAS! (Fuerte palabra en quechua para “mentiroso”.)

Por suerte, gracias a las luchas, en varias de las cuales estuvimos juntos, aprendimos algo muy importante: aprendimos a pensar y actuar por nosotros mismos para que nadie más nos diga lo que debemos hacer, para que nadie más pueda engañarnos, para que el voto popular, la confianza y la esperanza que se ha dado en estos últimos tiempos desde los sectores más empobrecidos y dignos no se convierta en fiesta para los ricos, para los pudientes, para los neoliberales disfrazados de ovejas, para las “misses”. El proceso no es propaganda, el proceso no es discurso, el proceso no es marketing, el proceso es cambiar la vida de la gente. Y esto léanlo bien, porque no nos dejaremos engañar por nadie mas, así sean gente, que como ustedes, salieron del seno de nuestro pueblo.

Queremos terminar diciendo algo que un viejo amauta aymara dijo: Lo indígena no se define por los rasgos físicos, ni la lengua, ni el apellido, ni la cultura; lo indígena, viene de tener una actitud de generosidad, de respeto, de reciprocidad, de transparencia, de escuchar a los demás.

Les pregunto ¿ustedes tienen eso? Desde abajo y a la izquierda, como dicen los zapatistas, los vemos soberbios, arrogantes, que deciden todo, que no escuchan a nadie, que discriminan, que insultan, que descalifican, que calumnian ¿Y así quieren quedarse en el poder por muchos años?

El problema es que ustedes no comprenden la enorme responsabilidad que asumieron como parte importante de este proceso con la gente de nuestro pueblo y otros pueblos del mundo; de demostrar que es posible autogobernarnos, que es posible mandar obedeciendo, que es posible construir otro modelo de desarrollo, de “buen vivir”, que es posible otro mundo. Este era un proceso que se entregó a ustedes con esperanza y alegría. EL legítimo dueño de este proceso es el pueblo boliviano, los niños y niñas, hombres y mujeres, jóvenes, ancianos y ancianas, del campo y la ciudad, cuyo esfuerzo no puede ser manoseado, desvirtuado, usurpado, expropiado, traicionado, subordinado por nadie, menos por ustedes y los que hoy deciden, equivocadamente, por nosotros.

No nos importan los gobiernos, nos importan los pueblos y este proceso está perdiendo la base social que nos costó tanto construir. Para que retorne la derecha a la cual combatimos y combatiremos.

Para hacerles saber que existimos debemos movilizarnos y eso haremos, no lo olviden.

Pero no nos movilizarnos para enfrentarnos entre hermanos y hermanas, a lo que ustedes han ido alimentando en estos años, por su incapacidad y a propósito, ahí esta Huanuni, Cochabamba, Pando, Yungas, Sucre… donde se odiaron y murieron tantos hermanos y hermanas, todos hijos de la Madre Tierra.

Álvaro, ya te dijimos, primero está la gente, luego los números y las cifras

No nos confronten, no nos provoquen, no nos dividan ni ignoren. Existimos, somos dignos. Lucharemos contra todo aquello que nos afecta en nuestra vida cotidiana.

-Abrogación de su antipopular y nefasto Decreto 748

-Descolonización del Estado Plurinacional y

-Que Ningún partido político, ni de izquierda, centro o derecha se aproveche ni se entrometa en nuestras acciones y decisiones

-Como el 2000, como el 2003, Cochabamba y el Alto tumbarán las políticas antipopulares

Oscar Olivera Foronda

Marcelo Rojas

domingo, 2 de enero de 2011

el portal La Protesta pide anular el 21060, anular el IVA, congelar el transporte renovación en la COB y la CSUTCB (campesinado) triunfo popular

La anulación del gasolinazo fue un gran triunfo popular, impuesto por la movilización masiva en todo el país.

El 31 de diciembre Evo Morales anunció la anulación del gasolinazo diciendo que “obedecía al pueblo”. Mintió. La medida había sido anunciada cinco días antes sin consultar siquiera a las dirigencias de organizaciones que apoyan al gobierno. Sólo consultaron a las transnacionales que exigieron “incentivos” para la producción porque con los precios internos no ganaban lo suficiente. Dictaron la medida a traición, cuando el pueblo estaba festejando navidades.

Fue absolutamente mayoritario el clamor de repudio a la medida del gobierno. Las juntas vecinales de El Alto, los mineros de Huanuni, los campesinos de Chapare, el pueblo de Cochabamba, los maestros y fabriles, sectores populares de Santa Cruz, los obreros de Oruro, todos salieron a la calle a exigir la derogación inmediata del decreto.

El gobierno mandó a la policía a reprimir, apresó manifestantes y amenazó a dirigentes para intentar acallar las protestas. Pero todo fue inútil. La movilización crecía.

Sólo unos pocos dirigentes vendidos como Pinaya, de maestros y dirigentes de la CSUTCB se pronunciaron a favor del decreto 748. Pero sus bases ya se estaban movilizando en contra.

Los patrones de la vieja derecha intentaron pescar en río revuelto, tratando de recuperar protagonismo. Pero a pocos engañan. Ellos son también sirvientes de las transnacionales y terratenientes. Nada bueno se puede esperar de esa gente que ya gobernó contra el pueblo.

La mayoría popular que comenzó a ganar las calles acuñó la consigna: “O retira el decreto o se va él”. El lunes comenzaba el bloqueo total, los paros cívicos y la huelga general… Así fue que el presidente anuló, obligado por el pueblo, el decreto maldito.

Pero eso no basta

Lo ocurrido mostró que la nacionalización fue una farsa. Que las petroleras extranjeras siguen mandando sobre nuestros hidrocarburos y también que este no había sido el “gobierno de los movimientos sociales” como dijo, sino el gobierno que obedece a las transnacionales.

Pero mostramos que la voluntad popular puede y debe imponerse.

Ahora hay que exigir que se cumpla con todos los reclamos populares, centrados en una verdadera nacionalización sin indemnizaciones de transnacionales de hidrocarburos y minería, expulsando a las transnacionales y a los gerentes de YPFB que sirven a las empresas extranjeras, YPFB controlada por el pueblo debe producir gas y petróleo, que hay en Bolivia en gran cantidad, para utilizarlo para industrializar y crear trabajos con sueldos dignos para todos, crear una gran petroquímica y fábricas en El Alto, en Potosí, en Oruro, expropiar a los terratenientes y entregar tierra a los campesinos para que produzcan alimento barato para el pueblo.

En lo inmediato exigir que los precios reviertan a los que había antes del gasolinazo. Un aumento salarial de emergencia que compense el aumento en más del 20% de los alimentos que ya sucedió antes del gasolinazo. Que se anule el decreto neoliberal 21060 que impide el control de precios y establece la flexibilización laboral. Que se anule el IVA, un injusto impuesto al consumo popular. Que se congele el precio del transporte de personas y que el Estado subsidie el transporte popular.

Y necesitamos urgente nuevos dirigentes que respondan a la lucha de las bases. Por la realización de Congresos democráticos en la COB, la CSUTCB y todas las organizaciones populares para echar a los dirigentes vendidos al gobierno.

Tenemos que poner en pie una alternativa del pueblo pobre, trabajador, campesino, de Bolivia. Para eso La Protesta propone comenzar por formar una amplia coordinación nacional como la que fue convocada el 18 de Octubre pasado en La Paz, como Asamblea Nacional Popular por la Agenda de Octubre, o el nombre que se decida en común, con todas las organizaciones que luchan por las demandas populares a fin de establecer una agenda unificada de reclamos y un plan de lucha para imponerlos.

2 de enero 2011- laprotestabolivia@gmail.com