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domingo, 30 de octubre de 2011

ferrocarril de alta velocidad será construído entre Medina y Le Meca en lo que será una megamillonaria inversión árabe. comenta y compara Gonzalo Molina Osio que reitera la urgencia de superar el rezago ferroviario en nuestra Bolivia

 FERROCARRIL  A  LA MECA
 Dr. Gonzalo Molina Osio
 gomolina2003@yahoo.com

 Un consorcio  español se adjudicó la licitación de aproximadamente 7.000 millones de dólares para construir un ferrocarril de alta velocidad de Medina a La Meca y la administración del mismo por 10 años. Postularon al concurso  muchos países pero el derecho a tender la línea férrea lo recibió el consorcio formado por Renfe, Talgo, OHL, Adif y ocho empresas constructoras de España.
 Estos emprendimientos que superan bolsones de pobreza, están en los programas de desarrollo social de los gobiernos que optan por el desarrollo del país mediante la construcción de líneas férreas.
Lo nuestro:
La carencia de una buena infraestructura vial  en nuestro país, contribuye a que a que la situación económica  no experimente un despegue importante.  La red ferroviaria Andina desvinculada de la red Oriental,  tiene una longitud aproximada de 2.276 Km. de los que, solo 1.469 están operables y 779 Km. fuera de servicio para carga, pronto el  sistema de transporte en general podrá colapsar. No debieran  caer en saco roto, ofertas para la construcción y puesta en marcha de un importante tramo ferroviario proyectado para la unión entre Oriente y Occidente del País.  Empresas españolas sustentan ofertas similares a las que mencionamos con sana envidia en el Reinado de Arabia Saudita y  están dispuestas a competir con empresas constructoras de China, Japón, Corea y otras que también se acercaron a nuestro país mostrando   interés de postular a la construcción de la via férrea de 380 Km entre  Aiquile y Santa Cruz,  superando obstáculos que en cercano pretérito parecían insalvables por la difícil topografía de nuestro territorio. Actualmente estos factores se convierten  en desafíos empresariales gracias al avance de la ingeniera en  la ciencia y la tecnología. No podíamos pensar ayer (esto es real ¡!) que hoy los ferrocarriles  compiten con líneas aéreas, en capacidad de transporte, velocidad, precio, seguridad y comodidad.   
 Es importante apoderarse y evocar el  valor del  Presidente tarijeño don  Aniceto Arce que en 1888 accedió al mando y gobernó con firmeza. Su obra mayor según Carlos D. Mesa Gisbert, fue la construcción del ferrocarril boliviano, desde la frontera con Chile hasta Oruro para impulsar la minería de nuestro país. Destaca también el valor del Presidente Chuquisaqueño don José Gutiérrez Guerra  (1917) que intentó sin éxito la consideración del tema del mar en la Sociedad de Naciones. Inició entonces la construcción del ferrocarril Potosí- Sucre.
  Debemos  centrar nuestro  trabajo en el abordaje de los 380 kilómetros de ferrovía poseedora de estudios de ingeniería a trazo final, los que bajo la supervisión del Instituto Brasileño  de Planeamiento del Trasporte (GEIMPOT) fueron realizados por la consultora SONDOTECNICA INTERNACIONAL  y la Empresa constructora de Canadá CANAC  INTERNACIONAL  INC. que  efectuó con financiamiento del Banco Mundial  en 1990 para unir una mitad del país con la otra, es decir, Oriente con Occidente y completar así el tramo ferroviario interoceánico Atlántico Pacífico iniciado el año 1928 con trabajos de construcción ejecutados hasta la población de Aiquile.
Vanos fueron los trabajos de don Simón I Patiño (1936) que  atraviesa las ecoregiones de bosques amazónicos muy húmedos y pluviosos como los del Ichilo-Amboró y de pie de monte que son considerados de alto valor ecológico y áreas protegidas como el Parque Nacional Carrasco y Parque Nacional Amboró  además la reserva forestal permanente del Choré.  Los suelos húmedos e inundadizos  hacen difícil, o imposible llegar a la cordillera de Cristalmayu  para atravesar  luego el Sillar y Corani, zonas geológicamente inestables.  Estas zonas son consideradas además, de alta sensibilidad y declaradas bajo protección del Estado mediante disposiciones legales, con el propósito de proteger y conservar la flora y fauna silvestre.
Bolivia posee una  incalculable carga de riquezas, con significativas reservas de minerales e hidrocarburos que permite disponer de importantes excedentes económicos  orientados a la diversificación y el desarrollo social. El rezago de la infraestructura de transporte  constituye una seria limitación a la competitividad de nuestra  economía y el progreso de nuestro país.  Gonzalo Molina Osio

El ex.Senador de la República escribe al margen una explicación de lo que es La Meca en Arabia Saudí.
                                                                                                  
LA MECA, es la ciudad Santa para los Musulmanes ,  donde está la Sagrada Mezquita con la Kaaba y la Piedra Negra que según el Corán se encuentra en el lugar en el que Abraham instituyó el comienzo de todas las religiones monoteístas a la que se debe visitar al menos una vez en la vida. Medina otra ciudad del Reinado de Arabia Saudita a 450 kilómetros de La Meca,  alberga la Mezquita del Profeta Mahoma.  Las dos ciudades se destacan por su significado religioso para los musulmanes o seguidores del Islam.  La entrada y la permanencia en las dos ciudades Santas,  está prohibida para los no musulmanes según Wikipedia. Este país ofrece una gran riqueza natural, desde la ruta del ferrocarril de Lawrence de Arabia hasta parajes desérticos con formaciones rocosas o grandes extensiones de dunas, pasando por extensas  costas deshabitadas.

viernes, 28 de octubre de 2011

sin estabilidad política, sin garantías suficientes, sin un estado de Derecho diáfano, "El dinero huye de Bolivia" afirma El Dia sin equivocarse

El Gobierno está molesto con muchos empresarios bolivianos porque, según denuncia, los inversionistas nacionales están emigrando en bandadas al Perú para aprovechar los beneficios del Tratado d Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, pero por sobre todas las cosas, la seguridad y la estabilidad que brinda desde hace mucho el país vecino a la propiedad privada.

Los empresarios bolivianos han hecho todo lo posible por negar la versión gubernamental, pese a que la información ha sido confirmada por el ministro peruano de Comercio Exterior, José Luis Silva, quien ha indicado que la misma conducta la han estado asumiendo industriales de Ecuador y Argentina, en busca de oportunidades para seguir exportando a Estados Unidos y a otros mercados con los que hay TLC.

En Bolivia, la migración de capitales no es ninguna novedad. La primera oleada se produjo hace tres años, cuando el país perdió las preferencias arancelarias de la ATPDEA que permitían la exportación de productos textiles y manufacturas en oro. Muchos de los empresarios de estos rubros se fueron al Perú, donde han conseguido expandir sus actividades gracias a los mercados que precisamente se perdieron por malas decisiones tomadas por el Gobierno del MAS y por la gran inseguridad generada por las políticas económicas erráticas y enemigas de los emprendimientos privados.

El riesgo que corre el país, que en este momento presenta uno de los climas de negocios más hostiles del continente, es que los empresarios de otros rubros vitales y estratégicos decidan tomar el mismo rumbo que los textileros.  Con la minería viene ocurriendo desde hace mucho. Pese a que los excelentes precios de las materias primas constituían un gran incentivo para la inversión, los empresarios, cansados de los avasallamientos de sus concesiones, han optado por recurrir a otras actividades como la construcción que hace las veces de un refugio, o irse del país a buscar otras oportunidades.

El caso de los agropecuarios y la agroindustria es muy semejante. No solo persisten las tomas de tierras productivas auspiciadas por gente afín al Gobierno, sino que desde el Estado se insiste en desincentivar la producción con restricciones a las exportaciones. El caso del azúcar es patético y por demás de esclarecedor. Las autoridades nacionales prohibieron las ventas al exterior para proteger el mercado interno, que se vio desatendido por el aumento del consumo y por los efectos de la sequía. Pero las restricciones empeoraron el problema y a principios de año, el Tesoro General de la Nación tuvo que disponer de 78 millones de dólares para importar azúcar. Este dinero hubiera alcanzado tal vez para construir otro ingenio azucarero, incentivar el cultivo de la caña, mejorar los rendimientos, etc, pero en cambio se optó por agrandar la bola de nieve.

Hoy los ingenios azucareros tienen amontonados más de dos millones de quintales de azúcar y el Gobierno mantiene su postura de prohibir las exportaciones, pese a que, por debajo de la mesa, autorizó la venta de caña de azúcar a la Argentina a un grupo de productores de Tarija. Con esta medida, el régimen les envía el mensaje inequívoco a los productores, quienes toman sus decisiones en función de las previsiones. Por el momento, la señal más clara es no invertir y para otros, irse a Perú o donde ofrezcan mejores condiciones.
En Bolivia, la migración de capitales no es ninguna novedad. La primera oleada se produjo cuando el país perdió la ATPDEA que permitía la exportación de textiles y manufacturas en oro. Muchos empresarios de estos rubros se fueron al Perú, donde han conseguido expandir sus actividades gracias a los mercados que se perdieron por malas decisiones tomadas por el Gobierno.

lunes, 24 de octubre de 2011

Roger Cortez nos muestra el peligro de quedar en gestos y palabras la solución al tema TIPNIS si acaso el Gobierno no exhibe un positivo caudal de voluntad política en cumplir acuerdos


Los gobernantes necesitan una honda reestructuración interna que debería culminar en el rescate del triunfo de la marcha como la ruta para recuperar la vitalidad del proceso, si no, la victoria popular se convertirá en estación principal de su trayecto a la derrota
El arrollador triunfo que ha obtenido la VIII marcha es producto de la conformación de un amplio y poderoso movimiento social del que ha participado gran parte del país, en torno a la convocatoria indígena.
La primera reacción inteligente que ha tenido el Gobierno, desde hace meses, al comprometerse a cancelar el proyecto caminero que atravesaría el Tipnis, puede perder toda eficacia si las autoridades creen realmente que con su anuncio el asunto queda cerrado.
Nada ha terminado y es más bien mucho lo que empieza. Con ello no me estoy refiriendo a la negociación pendiente sobre el pliego de los marchistas, incluyendo el inmediato esclarecimiento de responsabilidades en la represión del 25 de septiembre (25S). La amplitud y complejidad de estos problemas condicionan una negociación difícil. La dirigencia de este gigantesco movimiento social (que involucra la marcha misma, las expresiones solidarias urbanas, la reactivación de la participación juvenil y universitaria, entre otros) se equivocaría si cayera en la tentación de afianzar una línea ultimatista y cortoplacista. Los marchistas cuentan con un respaldo enorme respecto a su principal reivindicación, pero si se empecinan en conseguirlo todo instantáneamente se exponen a reproducir la dinámica que condujo a los gobernantes al aislamiento. 
Lo que abre el triunfo popular es un espacio  de deliberación que defina, al final, un programa para preservar los territorios indígenas y las reservas naturales, proyectando un modelo de desarrollo económico que incluya el respeto de esas áreas y su utilización para beneficio de los pueblos que las habitan y para todo el pueblo boliviano propietario último (no el Estado),  de todos los recursos naturales. Un programa para la transformación productiva, la generación de empleos dignos y para que la Constitución pase de las palabras a los hechos.
No es fácil que los gobernantes entiendan que ésta es la tarea; para conseguirlo necesitan una honda reestructuración interna que debería culminar en el rescate del triunfo de la marcha como la ruta para recuperar la vitalidad del proceso; ya que si no lo comprenden, la victoria popular se convertirá en estación principal de su trayecto a la derrota.
 
El autor es docente universitario

miércoles, 19 de octubre de 2011

Arzobispo Abastoflor oficia la misa en acción de gracias por los marchistas que están ya en la Plaza Mayor de San Francisco. Fides festeja y dice "las campanas tocaron alegría"


Emotivo e histórico, las palabras son pocas para reflejar la inolvidable jornada que vive La Paz en estos momentos, cientos de miles de personas recibieron como héroes a los indígenas que marchan para defender el TIPNIS. Plaza Murillo se convirtió en un escenario de fiesta donde se vitoreó a los marchistas.

A su llegada a kilómetro cero se podía escuchar las campanas de la Iglesia de San Francisco que eran una señal que la marcha ya estaba en el centro de La Paz, junto a ellos miles de personas que acompañaban a los indígenas que no podían ocultar su felicidad, al ver como su esfuerzo era recompensado por el cariño con los que los recibió la ciudad.

Una misa de agradecimiento inició los actos en la Plaza Mayor, que además recibe por primera vez desde su inauguración a una multitud de esta naturaleza. Monseñor, Edmundo Abastoflor, es quien encabeza la ceremonia litúrgica que se realiza en el atrio de San Francisco.

“Quisiéramos haberlos recibido a todos en la Catedral, pero hubiera sido imposible que entren todos”, dijo Abastoflor al iniciar la Misa ante miles de personas que continúan llegando hasta la Plaza Mayor.

Después de la misa, el alcalde de La Paz, Luis Revilla a nombre de la ciudad entregará las llaves de la ciudad a la dirigencia del TIPNIS, dándoles la bienvenida a esta ciudad que los recibió con los brazos abiertos.

“Serán declarados huéspedes ilustres de la ciudad de La Paz, lo que queremos es que se sientan como en casa nuestros hermanos indígenas”, dijo Revilla horas antes de la llegada de los indígenas.

martes, 18 de octubre de 2011

También OPINION reconoce que el gran triunfo del domingo fue para el voto NULO y para el Blanco, que los candidatos del MAS perdieron. se fortaleció la democracia y expresó el descontento


En términos de porcentaje el triunfador es el voto nulo y el blanco, lo que abre la posibilidad de un debate sobre el respaldo de la población a las autoridades judiciales.

No cabe duda que la felicitación por las elecciones del domingo es para el pueblo boliviano que una vez más ha demostrado su vocación democrática, una reafirmación de que confía en el sistema para expresar su opinión y su voluntad respecto a sus mandatarios y ahora en relación a las autoridades del Órgano Legislativo.

Los resultados del domingo refortalecen la democracia en términos de participación, pero expresan una serie de mensajes que deben ser analizados con el debido cuidado. El voto que está ganando en un conteo rápido es el nulo, es decir, la expresión ciudadana que refleja su disconformidad con el proceso para estos comicios de magistrados. El voto nulo es el descontento del ciudadano, que cumple con su deber de votar, pero anula su voto porque no cree en los candidatos y en este caso porque no los conoce, o también porque el sistema de elección popular para designar a los jueces no le convence.

El proceso ha sido calificado desde principio y reiterado ayer por diferentes instancias de Gobierno como histórico, pero los resultados del mismo, hasta el momento, están demostrando otra tendencia histórica que tiene relación con el porcentaje del voto nulo, nunca antes igual en la historia de las elecciones democráticas del país. De acuerdo al conteo de la empresa Ipsos los votos válidos suman 39 por ciento y los nulos llegan a un 45 por ciento .

Si el proceso electoral para elegir a los nuevos jueces no se habría politizado durante las últimas semanas a partir de declaraciones del oficialismo que proclamó un triunfo rotundo del voto válido, que indicaba que podía llegar al 70 por ciento en relación al nulo, los resultados habrían demostrado la voluntad de la población que rechazaba el sistema en sí para designar a los jueces, pero en términos políticos por las razones expuestas, el oficialismo aparece como perdedor lo que incide en la popularidad del presidente Evo Morales. Si se suman los votos nulos y blancos el porcentaje de ciudadanos que no creen en esta elección o expresan su rechazo a políticas gubernamentales aún es mucho mayor y podría rebasar el 70 por ciento . Algo que nunca antes se había dado en una elección y que según estadísticas el porcentaje de votos nulos de este domingo es mucho mayor a los que se dieron en 1985 cuando los bolivianos votaron por primera vez, recuperada la democracia, con sólo el 5,5 por ciento . En las elecciones de 1989 los votos nulos llegaron al 6 por ciento el mayor porcentaje en la historia electoral del país, hasta ese momento.

En términos porcentuales está claro que el gran triunfador es el voto nulo y el blanco, lo que abre la posibilidad de un debate sobre la legitimidad y el respaldo de la población a las autoridades judiciales. La oposición impulsará esta discusión, aun cuando el Presidente se apresuró a indicar que la elección es válida, lo que no dejaría duda que los nuevos magistrados con los votos obtenidos asumirán funciones. Los resultados de estas elecciones judiciales pueden dejar abierta la posibilidad para ingresar a un nuevo escenario de polémica y protesta impulsada por los partidos de oposición que no dudaron durante el proceso de sacar ventaja a los errores de las autoridades electorales pese a los pedidos insistentes de sectores ciudadanos para mejorar las selección de los postulantes y de dar mayor oportunidad a los ciudadanos para conocer a los candidatos.

Se dice que estas elecciones, al ser las primeras en su realización, pueden mejorar y perfeccionarse, sin embargo, en el análisis no se debe excluir otras opciones constitucionales.

domingo, 16 de octubre de 2011

Agustín Echalar quién siendo operador de turismo goza de un sentido común envidiable en cuanto al tema electoral


Hoy día se consuma una impostura más de este proceso de cambio. La versión oficial dice que es la primera vez en la historia que se da una elección de esta naturaleza (y no se han preguntado que a lo mejor eso no ha sucedido en ninguna parte del mundo, no porque las democracias más maduras son menos imaginativas, sino porque en realidad es una muy mala idea). Orondos, repiten la especie de que por primera vez el pueblo elegirá a sus jueces, algo que nunca antes pasó –García Linera, hasta ayer, repetía que antes 150 personas habían elegido a sus amigotes.
El pueblo, el día de hoy, está siendo usado por el MAS para darle una legitimidad indiscutida a un aparato judicial afín al Gobierno. Y eso es de terror. Aclaremos, con el antiguo sistema el Gobierno, que tiene una mayoría tan aplastante en la Asamblea pudo haber elegido sin mayores trámites, también a un aparato judicial de las mismas características, pero hubiera tenido que tener más pudor, porque se lo hubiera podido poner en evidencia más fácilmente.
Seamos justos, en teoría, con este nuevo y sui géneris sistema, una vez elegidos estos jueces, ellos podrían tener mayor independencia, y ponerle un “estate quieto” al Órgano Ejecutivo, el Tribunal Constitucional, por ejemplo, tendría que rechazar una enorme cantidad de leyes y decretos que han sido producidos en este último tiempo. ¿Lo hará? ¿Podemos darnos el lujo de ser tan ingenuos de creer que eso pasará?
Lo que tiene que quedar claro hoy es que los jueces que resulten electos, que fueron escogidos entre los adictos al MAS, lo deben ser también por la población adicta al MAS, los otros deben  hacer notar su molestia, su papeleta debe ser un mensaje claro e inconfundible, amén de que el acto puede también ser utilizado como una especie de catarsis.
Por lo demás, elegir a cinco personas en esa enorme papeleta, se me antoja a algo parecido como cuando, en una noche demasiado larga, uno toma un taxi para volver a casa, lo hace parar y se fija en la cara del chofer, para intuir si se está poniendo en peligro o no. ¿Es ese señor detrás del volante un cogotero?  En ese momento se elige también, sin tener mayores datos. (Como el riesgo es grande, lo sensato es no tomar taxis en medio de la calle a esas horas de la noche, sino llamar a un radio taxi de confianza). 
Ha pasado el período preelectoral, y ha sido imposible conocer a los candidatos. Los largos programas de televisión nos han mostrado en no pocas oportunidades unos conejitos asustados de las cámaras, o unos personajes acartonados que no podían causar ninguna empatía, ni dar mensaje alguno. Ha habido candidatos ante los que el espectador se puede preguntar con relativa justeza: ¿cómo es posible que ellos pasaran la preselección?  Pero eso sería también injusto… ¿cómo se puede evaluar a un futuro juez por una participación en un programa de TV?
El destino de esta elección era su más absoluta politización, no porque fuera mal manejada, no sólo porque son los afectos al MAS los que se ven mayoritariamente representados en la papeleta, sino por la dinámica misma de lo que es una elección. Para hacer un buen pan se deben mantener ciertos ingredientes y ciertas técnicas, se pueden hacer variaciones, pero si se exagera con la imaginación, puede salir cualquier cosa.   

El autor es operador de turismo

viernes, 14 de octubre de 2011

Winston Estremadoiro repinta el cuadro del TIPNIS territorio privilegiado que cuenta con miles de especies, miles de planta, rios caudalosos, maderas variadas y el ningún interés de Evo por conservar esas joyas de la naturaleza. viva la rebelión ecológica!


Adviertan los culebreos del régimen respecto a los eventos de la marcha indígena en contra de la construcción de una carretera que empalaría la selva más hermosa del mundo, según el sabio D’Orbigny. No son ninguna ronda de “a la viborita chis, chis, chis/ pica, pica, pica tu nariz” en el Palacio Quemado, aunque se le parezcan y se aclare, como en las películas, que cualquier semejanza es pura coincidencia.
Como en tarascones que países vecinos han mordido a la despoblada y andinocéntrica Bolivia, se hace valer el “uti possidetis de facto” de los cocaleros en desmedro de la reserva natural, prueba de que en 20 años los avasalladores se morfarían la mayor parte. En el llamado “polígono”, que más parece la punta roma de un supositorio, los cocaleros han copado las tierras contiguas a la futura carretera. 
No soy de los últimos en meter la cuchara en la olla del Tipnis. Cuando en 2001 incursioné en el terreno minado de columnista, mi tercera saeta semanal, “Sentar soberanía en el Isiboro-Sécure”, rebatía los clarinazos del gobierno de entonces, de los mineros relocalizados metamorfoseados en cocaleros y de los ganaderos benianos, reclamando “sentar soberanía” en desmedro de los indígenas yuracarés, mojeños, yuquis y chimanes, que también son bolivianos, maldita sea. Apuntaba que científicos de fama mundial se referían al Tipnis como “un verdadero laboratorio viviente de especiación de la flora y la fauna, donde la naturaleza”  –díganle Dios, Pachamama, Madre Tierra o lo que quieran–  “sigue creando nuevas formas de vida, aquellas que en el futuro pueden ayudarnos a curar los males del mundo”.     
Una década más tarde soy más viejo y escéptico que nunca, no sé si por sacudir la conciencia de los más jóvenes o por tocar a rebato llamando la atención del mundo sobre el crimen ecológico en ciernes. Me impele Thomas L. Friedman, galardonado columnista del New York Times y su libro “Caliente, plana y abarrotada”. Se refiere a una Madre Tierra aquejada de un catastrófico calentamiento global, en gran parte producto de la insensatez humana; a un globo terráqueo hecho plano por innovaciones en comunicaciones; a un planeta donde las necesidades básicas de la gente van paralelas a una población siempre en ascenso, que llevarán al colapso energético.
Según Friedman, “la convergencia de calentamiento, aplanamiento y abarrotamiento globales”, resulta en “cinco grandes problemas: la oferta y la demanda de energía, las petrodictaduras, el cambio climático, la pobreza energética y la pérdida de biodiversidad”. Unas más que otras, son pertinentes al problema del Tipnis.
En el último lustro se ha retrocedido en las reservas de gas natural, después de presumir de ser el nodo energético del cono sur.
Importan diesel para la agropecuaria torpedeada de Santa Cruz y gasolina para carros usados, matuteados y legalizados por electoreros del Gobierno. Claman falso pachamamismo en vez de uncir el carretón boliviano al fórmula uno de Brasil en las hidroeléctricas del río Madera.
El país va camino a una petrodictadura, aunque sea por imitar como macacos la del padrino venezolano. ¿Acaso el mandamás resuelve la crisis del Tipnis acatando su Constitución, o cumpliendo a la letra lo que pregona en foros extranjeros su blablá medioambientalista?
El Gobierno espumea atribuyendo el calentamiento global a las industrias y vehículos capitalistas, pero de un plumazo legaliza cien mil carros chutos. Da la espalda al hecho de que la deforestación, como la que empeorará con la carretera maldita, “es responsable de más CO2 que todos los coches, camiones, aviones, barcos y trenes del mundo”: un 20 por ciento del total de las emisiones culpables del cambio climático.
¿No es sintomático de la pobreza energética, que se alisten velas y lampiones para cortes de luz intempestivos que arruinan industrias y electrodomésticos? En los centros urbanos puede que la gente haya mejorado del anafre a la garrafa de gas, pero por la ineficiencia estatal está lejos del gas domiciliario. ¿Cuántas bolivianas siguen basureando monte o desnudando altiplano de magros matorrales para cocinar a leña?   
La biodiversidad es quizá lo más importante que se pierde con la miope política desarrollista de atravesar el Tipnis con una carretera. Parece estribillo de una canción, pero: ¿a quién le importa que Bolivia sea uno de 15 países megadiversos, con sólo 0,2 por ciento de la superficie terráquea? Quizá a cinco guías del maravilloso acervo que nos dio la naturaleza. ¿A quién le importa la excepcional variedad de flora y fauna del Tipnis? Pues al niño yuqui salvado de la tisis, que ojalá sea un científico de adulto y descubra la cura del cáncer. ¿A quién le importa el destino de mil especies de vertebrados del Tipnis? Tal vez a los boliches de Chimoré que sirven carne de monte. ¿A quién le importa el biólogo que señala la relación entre un almendrillo de 100 años, el murciélago que hace caer sus frutos, y el “jochi” hacedor de árboles que hociquea semillas y las esconde a germinar en huecos térreos, como el perro entierra sus huesos? Quizá al cocalero que lo venderá a un tronquero y tendrá para su chicha. 
Los indígenas del Tipnis pueden estar señalando el camino de una alternativa de vida que rescate al mundo de la borrachera depredadora de la Madre Tierra. La batalla nuestra es resistir la carretera y la invasión cocalera de áreas protegidas. El futuro de millones –nuestros nietos de por medio– depende de nuestro compromiso.

El autor es antropólogo
www.winstonestremadoiro.com
winstonest@yahoo.com.mx