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lunes, 14 de diciembre de 2015

presagio? visión futurista? augurio? o profecía...como sea lo cierto es que Manfredo Kemppf explaya "cuando el MAS pierda en Orinoca" o aquello de "nadie es profeta en su tierra"


No se trata de hacer futurología al fósforo ni que sea nuestro incontenible deseo que el MAS pierda, en algún momento, elecciones en Orinoca. Aunque reconocemos que sería algo fantástico y divertido. Si el chavismo perdió hace una semana en Barinas, tierra que vio nacer a Hugo Chávez, ¿por qué no va a perder S.E. en Orinoca? Si el general Banzer perdió algunavez o en más de una en Concepción, lugar de su nacimiento, no vemos el motivo para que Orinoca no le haga una trastada a su hijo pródigo, así haya un museo para él y así puedan llevar su augusto nombre desde el coliseo, pasando por la escuelita, una calle y todo cuanto se haya construido durante la nueva Bolivia.

Seguramente que cuando le avisaron a Nicolás Maduro que la votación había sido adversa para el chavismo en Barinas, varios pajaritos le revolotearon por su cabeza, esta vez insultándolo o haciéndole cosas peores. Tras que se enteró de la noticia con seguridad que durante varios segundos se le detuvo el corazón, dejó de latir. Era el anuncio de la catástrofe que se le venía encima, era el fantasma de los dos tercios opositores en la Asamblea que le abría sus puertas de par en par, con una reverencia fantasmal, para invitarlo a irse del Palacio de Miraflores. Algo insólito, impensable, pocas horas antes. 

La ingratitud en la política es muy grande y los pueblos están al lado de los que son francamente triunfadores. En cuanto asoman dudas sobre el liderazgo, la gente aguza el ingenio y calcula. Y en el chavismo como en el masismo perder en Barinas u Orinoca sería igual que si Aracataca declarara como mal hijo de la ciudad a García Márquez. Realmente lo de Barinas sorprendió y lo que pudiera ocurrir en Orinoca sería el colmo, porque, al parecer, todos allí son hasta parientes de S.E.

Pero estamos observando que todo puede suceder en esta villa del Señor. Los tiempos están cambiando este final del 2015 de manera dramática. Cae el populismo en Argentina, recula en Ecuador, cae en Venezuela, tambalea en Brasil, se mimetiza en Cuba ¿por qué no puede caer también en Bolivia? ¿Qué comen los gobernantes masistas para que se los considere invencibles? ¿Existe alguna fórmula mágica para que perduren el tiempo que quieran? Evidentemente que había abundancia de dinero para gastar y deseo de despilfarrar todo cuanto diera contento al pueblo. Pero sin eso, sin ofrendas costosas a la plebe, el MAS puede perder en unas elecciones en Orinoca que harán historia
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