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viernes, 14 de noviembre de 2014

algo huela mal al reventar el puchichi (la ampolla cargada de pús) Misicuni naufraga, sostiene Estremadoiro cuando reclama premio para Los Tiempos y sus periodistas que corren el telón del escandalete de MISICUNI

Misicuni es una zanahoria que viene engañando a un pueblo “en cuyas espaldas se pueden sembrar nabos”
Reventó el puchichi y algo huele mal en Cochabamba. El Proyecto Múltiple Misicuni naufraga en arrecifes de una estafa al Estado de más de 23 millones de dólares. Misicuni es una zanahoria que viene engañando a un pueblo “en cuyas espaldas se pueden sembrar nabos”, alusión de un primer mandatario ‘cochala’ no tanto a la falta de agua, sino a la pasividad valluna. Tanto que el vulgo lo ha bautizado de ‘asicuni’, que en quechua me dicen significa ‘que hace reír’. Cómo no, si ya era panacea regional cuando retomamos nuestra residencia en la Llajta, hace treinta y tantos años.
Los Tiempos merecería un premio. Con mayor razón se debería honrar a los periodistas que hace varios domingos desgranan este escandalete, sin que los ‘llajtamasis’ se preocupen del tema, tal vez porque están digiriendo su caldito de ‘k’awi’ o toca a algún conocido la penosa cuestión de aporrear a las mujeres, cuando no algún feminicidio. El que quizá la pasa mal es el Gobernador Novillo, a quien la reta del Presidente por la baja ejecución de presupuesto y, quisiera pensar, la comedia de Misicuni, provocaron un infarto cerebral. Si dejan libres de pena y culpa a fiscales y actores claves del atropello de Chaparina, de seguro mediante preocupadas llamadas telefónicas o convocatorias amenazantes, ¿cómo se les escurrió entre las piernas semejante pelotazo?
Dicen los periodistas que la pregunta grande es: ¿cómo un grupo de constructoras eludió el control estatal, tan eficaz en otros casos, principalmente de acoso a opositores? Surgen otros cuestionamientos, quizá menudos pero no menos urticantes, intrigantes y sugestivos.
El grupo de constructores estaba constituido por una empresa italiana que puso la cara –léase el currículo–, dos empresas colombianas, dos venezolanas y una boliviana. Mediante un contradocumento, el Anexo 16, resulta que la empresa italiana que poseía el know-how renuncia a las utilidades a cambio de una ‘prestación’ –léase ‘coimision’– de 4 millones y medio de verdes, comprometiéndose “a otorgar el currículo y toda la documentación requerida en el pliego de especificaciones de la licitación señalada”. ¿No es esto urticante, cuando no ilegal? Si para montos menudos de cientos de miles los bancos exigen ser notificados de cambios en la composición accionaria, ¿no es intrigante que tratándose de decenas de millones de dólares el Estado siguió ignorando el Anexo 16, si es que le notificaron?
¿Cómo es que una empresa boliviana entra a un negocio, –léase negociado– de 84 millones de dólares con un capital de 10.000 bolivianos, menos de 1.500 dólares, recibiría el 30 por ciento de la ganancia, el mayor pedazo de la torta? El accionista boliviano ni siquiera entró en el pago de la ‘prestación’ a la empresa italiana que puso el currículo… ¿No es esto sugestivo? En su informe la Contraloría señala que los ejecutivos de la Empresa Misicuni conocían de los acuerdos internos del consorcio de maleantes. No se menciona la responsabilidad de un expresidente de la Empresa Misicuni (hasta 2013), que incluso aseveró que la salida de la constructora italiana no afectaría al proyecto, agüita fresca y la sed de lucro que motivaba a los restantes del Consorcio, que quizá no sabían distinguir un fierro de una de uno de media. Sugestivo.  
Si bien los portales de las empresas del Consorcio estaban inactivos desde 2012, bastaba una revisión por Internet para tomar cuenta del sórdido desempeño de algunas, incluyendo la italiana, en obras en Venezuela y Colombia. ¿Acaso no intriga que no se hayan dado cuenta al revisar pliegos en la Empresa Misicuni? Si en 2011 la Empresa Misicuni fue alertada de la “total iliquidez” del consorcio, sugestivo, que además incumplía con la incorporación de equipos, provisión de materiales, se notaba baja productividad, y cuando sus planillas deberían ser de 2 millones ni llegaban a menos de la mitad. Urticante.
Un notable ingeniero cuestiona el informe de la Contraloría, entre otras cosas, por no establecer indicios de responsabilidad civil, penal, administrativa y ejecutiva por el daño económico causado por el consorcio de vivillos. A mí me late que la razón es que hay que buscar beneficiarios de la estafa más arriba. Al cabo se usaron 5 millones de dólares para comprar maquinaria que las empresas ya tenían. ¿No sería otra ‘maquinaria’?  
Megaproyecto múltiple el de Misicuni –riego, agua potable y electricidad, a los que se podría añadir turismo y pesca–quizá será realidad cuando no hayan predios que regar, salvo minúsculos jardines; cuando el agua potable llegue y los munícipes despierten a la realidad de que no hay conductos, que las cañerías están tan viejas que se pierde la mayor parte del líquido elemento; que los aguateros se declararán en huelga de hambre por la pérdida de ‘sus fuentes de trabajo’. La energía eléctrica, bueno, se la exportaría a Brasil; si es que el Canciller deja de organizar ‘ajtapis’ y se acuerda de que no hay convenios bilaterales y así patalee su pachamamismo, las represas hidroeléctricas del río Madeira van viento en popa a toda vela.
¿Acaso Bolivia no es un país corroído por la imprevisión, la impostura y la corrupción?
El autor es antropólogo.

martes, 11 de noviembre de 2014

alega Chile. estamos cumpliendo el Tratado de 1904 al mejorar la comunicación férrea Arica La Paz, declaró el Canciller Riveros quién recorrió un trecho de la vía con locomotoras modernas. Fides y la foto de la cancillería de Santiago

El Ministro interino de Relaciones Exteriores de Chile, Edgardo Riveros, acompañado de las principales autoridades regionales, participó este mediodíadel lunes, en la ceremonia de entrega de dos nuevas locomotoras para transporte de carga que operarán el servicio del Ferrocarril Arica-La Paz.



Este es un paso importante para la recuperación total de esta vía férrea, que resultó gravemente dañada tras el terremoto que afectó a Arica y sus alrededores en marzo del presente año.

Durante su intervención, el Canciller (s) señaló que esta acción se inscribe "en el compromiso de la administración de la Presidenta Michelle Bachelet con el plan especial de desarrollo para Arica y Parinacota, que ella anunció en el mes de junio pasado".

Recordó además que mediante el Tratado de Paz y Amistad de 1904, Chile se comprometió a construir el ferrocarril de Arica al Alto de La Paz y a transferir, posteriormente, la propiedad de la sección boliviana a ese país. "Junto a ello hemos realizado los esfuerzos necesarios para mantener la sección chilena del ferrocarril en funcionamiento, de ahí la inversión en las reparaciones de la línea y en estas nuevas locomotoras", destacó.


Agregó que la reparación y renovación de esta vía férrea "busca complementar las facilidades que entrega el Régimen de Libre Tránsito establecido a favor de Bolivia por territorios y puertos chilenos, garantizando el acceso de este país al mar".
Actualmente Bolivia realiza el 40% del comercio que se origina o está destinado a países no vecinos a través de este puerto, siendo el Ferrocarril Arica - La Paz una herramienta importante para este comercio que, en los últimos cinco años, aumentó en 132% su movimiento de carga por puertos chilenos.
Al término de la ceremonia, las autoridades efectuaron un recorrido en el tren hacia el sitio arqueológico Colcas de Huaylacan.
Las locomotoras, de motores diésel de 1.850 hp, cuentan con tecnología de punta como un microprocesador que entregará al conductor información en línea respecto al funcionamiento de la máquina. Asimismo, incorporan frenos electrónicos que aumentarán la confiabilidad en la operación, características que, en conjunto, mejorarán el desempeño y reducción de los costos de operación del servicio.

sábado, 8 de noviembre de 2014

el yaraví es aquel "canto triste que resuena en lo más hondo del alma..." apelación de Estremadoiro para referirse a los caballos importados por 15 millones de dólares por Evo Morales, claro que Winston ni siquiera lo nombra, pero todos saben que se está refiriendo al comprador de la caballada..."y perder hace la calma a quién óyelo una vez", el yaraví la protesta por el malgasto, la iniquidad

Así hubiera el Gobierno publicado minúsculos desmentidos, me regodeé en una noticia curiosa. El presidente perpetuo habría gastado $15 millones de dólares en comprar caballos argentinos para los nueve regimientos de caballería del Ejército. No me enteré de la respectiva licitación pública requerida por ley, ni sabía que había tantos regimientos a caballo, escribí.  
Un amigo se acordó de su padre "burrero" en tiempo de haciendas e hipódromo cochabambinos, donde los pudientes exhibían y hacían correr sus cuadrúpedos. La sociedad por acciones del hipódromo puso lama con mezcla de cascajo en la pista y se enfermaron los caballos. El papá de mi amigo tenía más de seis equinos importados de Brasil; entonces un conocido piola que había comprado en Chile una tropilla a precio de gallina muerta le convenció de comprarse uno: tenía anemia infecciosa equina, enfermedad mortal de fácil contagio. Murieron sus caballos y se esparció la enfermedad. Resultado de tal epidemia, "en los predios del hipódromo están enterrados media centena de caballos", me dijo mi amigo. Pensé que tal vez sería mejor destino, al que la donación de Patiño acabe como propiedad de pocos, que ya han vendido pedazos a un supermercado, a una clínica, construido una lujosa sede social "privada" y alojan a unos cuantos "sunichos".
Metiendo la cuchara en el desaguisado del Club Hípico y la Octava División de Santa Cruz de la Sierra, con respecto al alojamiento de tamaña tropilla, cavilé que son muchos 1.500 equinos en cuatro hectáreas, que comen heno quizá también de pampas argentinas; orinan y cagan, aparte de que hay que bañar y cepillar antes que las garrapatas los desangren. Tantos rijosos potros parados hocico con cola en cuatro manzanas urbanas: ojalá que no hayan yeguas, pobrecitas, en el tropel. ¿Y qué si salen a galopar por el vecindario? Como en las paradas militares, no faltaría uno que depositase bosta en la calle, que no es inodora caca de ángel, por si acaso. Con razón vecinos de la zona plantean un parque de arboledas y banquetas, a los que ahora se adhieren "movimientos sociales". Apuesto que ni un regimiento de policías militares podrá impedirlo. Ni Club Hípico "fufurufo" ni Escuela Militar obsoleta, me adhiero.
Me acordé de la invasión de Polonia por Alemania en 1939, que empezó la II Guerra Mundial. La caballería mecanizada de tanques Panzer nazis despanzurró a la caballería polaca, en lo que fuera postrer embate de la romántica forma de guerra de siglos pasados. Después recordé a los soviéticos: aguantaron la arremetida de la Blitzkrieg, entrenando perros cargados de explosivos para correr y morir despedazados debajo de los tanques nazis. ¿No sería acaso más heroico a que los degüellen los Ponchos Rojos en Achacachi?      
Mi suspicacia con gastos a dedo, más aun si son de todopoderosos aplacando a los dueños de los fierros, me impulsó a mayores averiguaciones. Me dijeron que un pura sangre argentino se conseguía por cinco mil dólares. ¿Para qué está la internet? Miré precios, con foto, certificaciones de raza, vacunas y todo, en España y Argentina. En la una, los pura sangre variaban entre $us 765 y algo más de $us 4.463 dólares; en la otra, los ofrecían a partir de mil dólares hasta poco más de $us 3.500. Después me enteré que ni siquiera de requerían pura sangre. Bastaba y sobraba con caballos Fina Sangre, que además son más baratos. Nada parecido a diez mil dólares por caballo, tal vez con premio y todo, para la futura Escuela de Caballería Marceliano Montero, a ubicarse en la mancha urbana de la pujante Santa Cruz de la Sierra.
¿Cuántos hospitales se equiparían con quince millones de dólares?, pregunté a un amigo médico. Bueno, tres de segundo nivel para poblaciones intermedias. Uno de tercer nivel como el Viedma, listo para ocuparse, construcción y equipamiento incluidos, costaría unos doce millones de dólares; por $us 15 millones se le pondría una división completa de diagnóstico por tomografía. Más aún, "por 15 millones de dólares se podría construir y equipar un hospital de cuarto nivel, es decir con todas las especialidades de la medicina, una bomba de cobalto y los equipos de tratamiento contra el cáncer incluidos, que alivien un atestado hospital Oncológico donde cuesta un montón de dinero someterse a un tratamiento de radiación", me dijo.
Me refugié en Jenny Cárdenas, cantante y musicóloga, no por deleitarme en su música o conocerle personalmente, sino por un artículo suyo vinculando el yaraví andino y el bolero de caballería, ambos ramas de nuestro variopinto ancestro criollo y mestizo. El uno llamado también "triste" y el otro con la cadencia solemne de despedir a quienes partían a defender la patria. Son versión musical boliviana del heroísmo sin sentido de tropas de caballería de siglos pasados. Pensé en la desastrosa carga de la caballería inglesa en la batalla de Balaclava en 1854, de la que su poeta Tennyson escribió no sé si glorificándola o lamentando la triste futilidad de la guerra: "¿Cómo podría palidecer su gloria? ¡Oh, la salvaje carga que hicieron!".
Se me vino a la cabeza la imagen de obsoletos tanques austriacos y unas centenas de caballos argentinos del Ejército boliviano, enfrentando a tanques Leopard alemanes en una imaginaria invasión chilena en el altiplano. Aunque triste y asqueado, definitivamente prefiero parques a caballos, talleres a satélites, hospitales a mentirosas casas del pueblo.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Adela Jordán, hermana del ex-presidente René Barrientos es propietaria (su familia) de 150 hectáreas de terreno por el que pasará la carretera Santa Bárbara Quiquibey. la Administración de Caminos le ofrece UN BOLIVIANO por metro cuadrado, ella asegura que una hectárea vale 30 mi dólares en Coroico. la quieren echar del lugar y tomarse la propiedad, como acostumbran con el Derecho Propietario.

Adela Jordán, miembro de la familia a la cual los campesinos de Coroico quieren expulsar por supuestamente entorpecer la construcción de un camino, aseveró que la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) le quiere pagar Bs1 por cada metro cuadrado que necesita de su propiedad para concluir la carretera Santa Bárbara-Quiquibey.
“¿Sabe cuánto nos están pagando el metro cuadrado de línea de camino? 1 boliviano y a los campesinos también 1 boliviano. Y ¿Sabe cuánto está una hectárea en Coroico? 30 mil dólares”, afirmó Jordán en entrevista con la Red ERBOL.
Ayer, el ejecutivo de la Central Agraria de Trabajadores Campesinos de Coroico, Guido Aduviri, informó que su organización determinó expulsar a dicha familia porque pidió una suma alta de indemnización por su terreno.
La dueña del predio precisó que la empresa estatal le solicitó 80 metros de su propiedad para la carretera.
Añadió que ayer tuvo una reunión con el ministro Vladimir Sánchez y los campesinos donde le propusieron firmar un acuerdo al que su familia se negó. En cuanto, a la suma de dinero exigida como indemnización, Jordán señaló que está dispuesta a negociar.
Pagan Bs581 de impuestos
Adela indicó que su familia tiene un terreno de 150 hectáreas por el cual pagan un impuesto anual de 581 bolivianos. Ella misma calificó de “ridícula” esa cifra.

sábado, 1 de noviembre de 2014

El Deber se muestra optimista, el Mutún puede ser una realidad con la plata de China y su préstamo de 405 millones de dólares (a qué rango de interés?) no lo dice, y la formación de personal en la China. no compartimos tal grado de optimismo, porque si no marchó con Jindal, fue por falta de combustible, porqué entonces habrá combustible ahora y no antes?

La industrialización del Mutún ha vuelto a ser noticia después del anuncio de la aprobación de un crédito para ese fin, por parte de China Popular. En este contexto, todo hace prever que el Estado se hará cargo, de la manera más directa posible, de la producción industrializada de hierro, con otros objetivos, otros instrumentos institucionales y con menos fanfarria político partidista. Este proceder se ha visto como una obligada nueva forma ante el decepcionante proyecto con la empresa india Jindal. Sin duda, ambas partes han cometido errores y faltas al contrato, pero más la nacional, quizás por ello el arbitraje internacional ha favorecido a la Jindal en primera instancia.

Por lo visto, recién se ha tenido que asumir que la industrialización debe considerar, al menos en el corto y mediano plazo, la prioridad que merece la satisfacción de la demanda interna antes que la externa. Un sereno análisis del proceso ha puesto en evidencia que pasar por alto este criterio ha sido el inicio de una serie de problemas y confrontaciones técnico financieras entre la Empresa Siderúrgica del Mutún y la Jindal. En tal sentido, impresiona como alentadora la iniciativa de instalar en una primera fase, una miniacería en el Mutún, con apoyo de socios estratégicos confiables que hagan realidad, de una vez por todas, un anhelo regional que ya lleva décadas esperando.

Sin duda, la inicial producción de ciento cincuenta mil toneladas anuales de acero que se anuncia desde las esferas oficiales, requiere de la inyección financiera que China Popular ha accedido a otorgar. Con el crédito de cuatrocientos cinco millones de dólares para Bolivia, se pretende construir, instalar y poner en marcha el proyecto siderúrgico en el Mutún. Resulta sugerente también, que exista un plan para los recursos humanos. Al menos los profesionales que van a tener a su cargo el proyecto con China serán beneficiados con la correspondiente especialización en sus áreas respectivas. Esto significa que quizás la carencia de especialistas haya contribuido al fracaso anterior.

Esta nueva experiencia con China impresiona como alentadora, al menos desde el punto de vista de los logros, entre los cuales corresponde destacar el satélite boliviano de telecomunicaciones Túpac Katari. Conviene dar paso a la esperanza y augurar que el nuevo proyecto ponga en marcha la industria siderúrgica en el país. Si se considera que el Mutún y su explotación constituye una esperanza de fuentes de trabajo en la región, convendría que se inicie un proceso de formación y capacitación de recursos humanos nacionales no solo en obra de mano calificada, sino en todas las áreas, de modo que los pobladores se vean  beneficiados con la fuente de ingresos que mejore su nivel de vida.

Se hace preciso insistir en que la explotación del Mutún deviene no solo en un preciado anhelo regional que ya es hora sea hecho realidad, sino en una incontestable responsabilidad del Estado para hacer acto de presencia en las fronteras, su resguardo y protección. Una simple reflexión sobre este aspecto muestra cuánta falta hace. La creación de un foco de desarrollo en el Mutún tiene que cambiar, por la fuerza de las circunstancias, un panorama que hasta ahora ha resultado desalentador para los propios habitantes del lugar y el país. Ante tantos deplorables antecedentes, se espera que el apoyo de China al Mutún haga posible la ansiada industrialización del hierro boliviano.
La creación de un foco de desarrollo en el Mutún tiene que cambiar, por la fuerza de las circunstancias, un panorama social y económico que hasta ha resultado desalentador para los propios habitantes del lugar y para el país.