Páginas vistas en total

lunes, 26 de agosto de 2013

las razones del quiebre del Lloyd Aéreo Boliviano explicadas por Constantino Klaric que acompañó a la empresa desde dentro y desde fuera. Post scriptum de MA

Hace unos días todas las instalaciones del exLloyd Aéreo Boliviano aparecieron con carteles de embargado por Impuestos Internos, una deuda que llevó a esta empresa, que tanto prestigio dio al país, a la debacle. Una empresa que empezó sus operaciones el 15 de septiembre de 1925 y las cerró después de casi 87 años de servicio y que ayudó al país durante la Guerra del Chaco y en varios desastres que hubieron en el país.
 Fue la segunda más antigua de América por no decir la primera, ya que junto con la línea Cóndor de Colombia, formaron la empresa Aerocóndor que posteriormente se separaron formando uno Lloyd Aéreo Boliviano y la otra Avianca, y que esta última por esas cosas del destino nuevamente está en manos de los bolivianos Efronovich que son a la vez dueños del grupo Taca Aerogal y otras empresas más. Quienes conocimos al Lloyd Aéreo Boliviano recordamos que empezó con una aeronave Junker alemana F13 y su primera aeronave la denominaron Oriente con la idea de integrar al país con el altiplano, valles y oriente con un solo destino. Cerró sus operaciones con 14 aeronaves y con destinos a toda Sud América, Norte América y Europa con aeronaves de la envergadura de los 767/300ER y con vuelos diarios a todos esos destinos. 
Por problemas sindicales y mala administración de sus ejecutivos sobretodo, una vez que dejó la anterior administración donde una de sus exgerentes indicaba que en tres meses reflotaba el LAB y otro dirigente que el Paitití estaría de retorno en el país en 30 días. Ni lo uno ni lo otro ocurrió y se llegó a lo que tenía que llegar: el embargo y dejar en la calle a más de 1.200 empleados. 
Pero me permito reiterar aquí, los verdaderos causantes del cierre del LAB fueron los representantes de las AFP quienes pusieron como directores a gente que no sabía donde estaba parada en esta materia y no controlaron lo que debían controlar, que los aportes de los trabajadores sean depositados. Más de uno de ellos aprovechaba los pases libre para viajar y hasta se dieron el lujo de nombrar a uno de sus representantes fuera de toda disposición presidente del directorio que junto con un gerente que lo impusieron ellos trajeron el Lookeet 1011 que fue el mayor fracaso para la empresa y que la sangró económicamente, ya que sus costos operativos eran tan elevados que un vuelo si se iba lleno era a pérdida igual y se acumularon elevadas pérdidas, pero nadie dijo nada de esto y ahí quedo una empresa cerrada de gran prestigio mundial, trabajadores en la calle y los de las AFP sin problemas. 
Sé que este artículo ya de nada servirá, pero quizás esta nota es para que las generaciones que no conocieron al LAB sepan que la empresa en años anteriores fue una de las pocas en el mundo con la mayor seguridad en sus operaciones. 
Post scribtum. No obstante "los santos óleos" con que se pretende enterrar al LAB en forma defintiva y concreta, hay un horizonte de esperanza, porque resulta ser que el LAB como institución es propietaria legal de grandes concesiones de tierras en la circunspección de pistas y sitios de mantenimiento y otros todavía en los activos del LAB. Por otra parte, las licencias operacionales y del derecho a la explotación de espacios aéreos, todavía están vigentes, inscritos a las órdenes del LAB, lo que constituye un gran potencial para negociar. Estos dos aspectos se suman al "capital humano" acumulado por tan prestigiada empresa, pilotos, mecánicos y administradores que siempre le han sido leales y que todavía están ofreciendo aportes ante la firme esperanza de recuperar parte de su patrimonio. En fin, "la esperanza jamás muere" y si hay voluntad e inteligencia una recuperación no es asunto de la utopía, sino de la realidad. M.Aira.

Publicar un comentario en la entrada