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lunes, 20 de febrero de 2017

Vacaflor gozando de buen humor se refiere "a la orden de Evo" de pedir al Instituto de Estadística que el crecimiento sea del 4.7% algo que no puede ser, porque no depende de un mandato, sino del comportamiento de la Economía. y muestra Humberto los agujeros por los que fluyen los recursos a fondo perdido...

El presidente Evo Morales ha ordenado al INE que haga todo lo necesario para que este año el crecimiento del PIB sea del 4,7%, y no menos, porque él quiere pagar el segundo aguinaldo en su campaña.

Los técnicos del INE, que seguramente lo son, están en un aprieto porque deberán instruir a las computadoras que modifiquen las sumas y restas y terminen dando el resultado ordenado por el presidente. Una operación en que los factores tienen que acomodarse para dar un resultado definido de antemano. 

Esto pone en figurillas también a las empresas estatales. YPFB va a tener que ver cómo evita el pago de $us 160 millones por unos taladros que decidió comprar con sobreprecio, pero que tuvo que desistir, aunque la empresa que ganó la adjudicación dice que no se puede dar marcha atrás. YPFB también tendrá que explicar cómo es que ahora el país está importando gasolina de Brasil, además de la que llega de Chile, porque la producción interna no da abasto, incluso si se descontara el consumo que hacen los autos ‘chutos’. Pero la empresa estatal con mayores problemas será Comibol, que deberá resolver el problema de los robos de mineral en Huanuni que dan una pérdida de Bs 200.000 todos los días, según los cálculos sobre lo que se llevan los ladrones. Peor será cuando se proponga averiguar quiénes son los socios de los ladrones de mineral, porque en ese caso podría pisar muchos callos, con y sin uniforme.

Y deberá vérselas con el ingenio Lucianita, que se instaló después de pagar $us 50 millones, pero que no funciona porque alguien olvidó, cuando se estaba haciendo el encargo, que en Huanuni no hay agua ni siquiera para la población y menos habrá para la planta. Devolver ese ingenio a los proveedores sería un lío. La pesadilla continúa, porque el estaño que se extrae de Huanuni, con la ayuda de los ladrones, porque lo robado es vendido luego a la empresa, debe terminar en Vinto, la fundición que ahora está parada porque no tiene carbón mineral para operar.

Ya se sabe que el carbón no llega porque en noviembre un camión contratado por Vinto fue decomisado en Perú porque llevaba también droga. En fin, que entre la inoperancia, la corrupción y las complicaciones de la ‘industria madre’, la meta del 4,7% será un poco difícil 
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