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jueves, 22 de noviembre de 2012

pasó el Censo. ahora vienen los problemas no concertados en su solución. redistribución de escaños, reparto del IDH según el tamaño, nuevos límites territoriales todo en un estado de consenso quiera Dios. El Deber

La aplicación de los resultados del Censo 2012, en lo que respecta a redistribución de recursos del IDH y de los 130 escaños parlamentarios de la Cámara Baja, podría generar un  ambiente de conflictividad social y política, para el cual tanto los que rigen como los que somos regidos debemos estar adecuadamente preparados, tomando siempre en cuenta que es mejor ir al dialogo y la concertación que a una confrontación que solo dañaría al país.
Recordemos que conforme al Decreto Supremo 2840 de 21 de octubre de 2005, el 32% de los recursos provenientes del IDH deben ser repartidos entre gobiernos departamentales, municipios y universidades estatales, en porcentajes estrictamente ajustados a sus respectivos tamaños demográficos. O sea que las regiones a las cuales el Censo 2012 acredite mayor población, acrecentarán su cuota de participación en los referidos recursos.  Según  proyecciones del actual conteo demográfico,  esos departamentos serán La Paz, Cochabamba y Santa Cruz . Correspondería a este último el mayor beneficio, pues se supone que su incremento demográfico superará al paceño y cochabambino.
En cambio, las regiones perjudicadas porque el Censo les acreditaría  menor población, serían Potosí, Chuquisaca, Oruro, Beni y Pando, cuyos porcentajes de participación del IDH bajarían en algunos puntos. Es previsible que estas regiones no acepten la rebaja y  que vayan a la protesta para evitarla o, por lo menos, las regiones de mayor población y el propio gobierno les concedan un fondo compensatorio.
Conforme a los datos del Censo 2012, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, concentrarían más del 40% de los 130 escaños parlamentarios de la Cámara, lo que provocaría pérdida de curules para los departamentos menos poblados. Es altamente probable que estas regiones cuestionen tal resultado y hagan cuanto les sea posible para evitarlo.
A lo anteriormente señalado agregará su carga explosiva la delimitación territorial de municipios de Oruro, Potosí, La Paz y Santa Cruz , que con anterioridad al Censo empezaron a colisionar por diferendos sobre límites circunscripcionales que también son determinantes del porcentaje a recibir por concepto de IDH.
Y todo porque antes del censo, no se recorrió una etapa previa de negociación que fijara precisiones y acuerdos sobre tan cruciales temas. El problema de los límites territoriales tenía que ser resuelto antes del nuevo conteo demográfico y no después, como al final se hizo. Urgía igualmente un acuerdo nacional respecto a la redistribución de escaños, en términos que satisficieran a todas las regiones, pero sin perjudicar  a las que por su crecimiento demográfico, caso de Santa Cruz, tienen pleno y total derecho a ese aumento.
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