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martes, 12 de febrero de 2013

16 días quedará Benedicto XVI en la Santa Sede, como Pastor Universal, aquel dia a las ocho de la noche, el jueves 28 de febrero pasará de la magnificencia del rito y esplendor de Roma, a la soledad y al silencio de una habitación en un convento de clausura, dedicado a la oración.

Hace cerca de ocho años, el  19 de abril del 2005, el cardenal Joseph Ratzinger, aceptaba la elección del sucesor de Pedro, asumiendo el nombre de Benedicto XVI.  Este 264 pontificado llegará a su fin el 28 de febrero, a las 20:00 horas. 

“Benedicto XVI seguirá desempeñando plenamente sus funciones y su servicio hasta el 28 de febrero a las 20 horas”, explica el director de la Oficina de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, en una publicación del Vatican Information Service (VIS). 

“Le hemos escuchado con una sensación de extravío y casi de incredulidad”, asegura el Decano del Colegio Cardenalicio, cardenal Angelo Sodano, al referirse a la carta en la que el Papa les comunica, este lunes, su renuncia, indica otro informe del VIS.

“Santo Padre, antes del 28 de febrero, como usted ha dicho, día en que desea poner la palabra “fin” a su servicio pontifical”, en la “Iglesia tendremos la alegría de escuchar su voz de pastor”, comenzando este Miércoles de Ceniza, con el que se da inicio a la Cuaresma, señala el cardenal Sodano.

Benedicto XVI pastoreará como cabeza de la Iglesia Católica sólo parte de la Cuaresma, y apenas cinco meses del Año de la Fe, iniciado el 11 de octubre del 2012 y concluirá el 24 de noviembre del 2013. Ya no será parte de la Semana Santa.

Al concluir  el Pontificado de Benedicto XVI, a partir del 28 de febrero, “se trasladará a Castelgandolfo”. Sin embargo,  “una vez terminados los trabajos en curso”, se retirará “al monasterio donde estaban las monjas de clausura en el Vaticano”, informa el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. 

En su misiva a los Cardenales, el Sumo Pontífice les hace saber: “Por lo que a mí respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria”.

El Decano del Colegio Cardenalicio manifestó al Santo Padre la cercanía de éste, señalando que en las palabras del Papa “hemos notado el gran afecto que siempre ha tenido por la Santa Iglesia de Dios, por esta Iglesia que ha amado tanto”. 

“Permítame decirle, en nombre de este cenáculo apostólico  (el Colegio Cardenalicio), en nombre de estos queridos colaboradores suyos, que estamos más que nunca cerca de su persona, como hemos estado durante estos casi ocho años luminosos de su pontificado”. //JTI//
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